El Prof. Yehuda Krell volvió a exponer para los integrantes de la Kehilá de Córdoba. Fue el cuarto encuentro del “Ciclo de charlas sobre historia judía”, organizado por el Centro Unión Israelita y Macabi Noar, y se llevó a cabo en el edificio del Centro Unión. Esta vez, el recorrido histórico se detuvo en la Edad Media, y en algunos aspectos de la vida del pueblo judío, en convivencia con el auge del islamismo en España o con el liderazgo de la Iglesia en territorios europeos.

El judaísmo debió convivir con el pueblo árabe-musulmán durante mucho tiempo en la época medieval, y también debió hacerlo con el cristianismo y las imposiciones de la Iglesia, y para el Prof. Krell, los resultados contextuales fueron muy diferentes. A través de un documento denominado “testimonio ético” (que es una carta del legado de un padre a su hijo en la era media española bajo el imperio turco), el profesional desglosó la vida judía de la época, y la importancia que generó el mundo árabe con respecto a la pertenencia a ese contexto por parte de los judíos sefaradíes: “Todos querían pertenecer a ese mundo, sobre todo porque los musulmanes trajeron y viabilizaron los conocimientos clásicos de la filosofía, establecieron la razón como objetivo del pensamiento (…) el estudio del Talmud definía la vida judía, pero debía saberse de lógica, medicina, ciencias, música, mecánica, idiomas, entre tantas otras disciplinas (…) el mundo musulmán propició el Siglo de Oro español, un gran estandarte en la historia del pueblo judío”, explicó Krell para hacer comprender al público que el judío de esa coyuntura entendió que debía vivir en el mundo, insertarse en el contexto y convivir con ese background de conocimientos, entendió que debía combinar la vida puertas adentro y puertas afuera. Eso dio el origen al concepto de “Kehilá”, organismo que pasó a ser la sociedad que regula la vida de los judíos en todos sus aspectos

En la estación siguiente del viaje, el profesor se ubicó en la otra gran rama de los judíos que habitaban Europa, los ashkenazim. “Mientras el judío sefaradí atravesaba un período de goce terrenal, marcado por el hedonismo y la afluencia de las artes y las ciencias, con su inserción en el terreno social y político, los judíos de Ashkenaz se flagelaban y padecían su contexto histórico (…) mientras el mundo árabe viabilizaba los conocimientos clásicos de filosofía, el cristianismo los rechazaba y prohibía”, contextualizó el invitado. A diferencia total de la sociedad musulmana, los contextos dominados por la iglesia proponían una sociedad corporativa con una estructura de cuerpos jerárquicos y estáticos. Las clases determinaban el alcance social y político de los individuos, y el orden era impuesto por la nobleza y la Iglesia. “En este mundo no podía convivir la sociedad judía (…) los ashkenazim debieron conformar una estructura piramidal y cerrada, no se salía ni se entraba de la aldea, y los altos cargos eran ocupados por los poderosos económicamente, los únicos capaces de ser escuchados por la Iglesia o por la realeza”.

En el caso de los sefaradim, la Kehilá era su contexto de vida, incluso cuando fueron exiliados, llegó a considerarse eso como “el exilio del exilio”, explicó Yehuda Krell; pero para los judíos ashkenazim, la Kehilá era simplemente un exilio, era de permanencia temporaria y era una vida de preparación para la liberación y el retorno. Los judíos debían diferenciarse del cristianismo, en ocupaciones, en vestimentas, y hasta en idioma (surgimiento del Idish), mientras que en el mundo musulmán de aquella época, los judíos aprendían árabe, y se insertaban con toda su potencialidad en las esferas sociales.

En la última estación de la noche, quizás la más dura para los presentes, el tema central fue el antisemitismo cristiano generado en la Edad Media, y la visión del judío que intentaron generar en el mundo para lograr su persecución y exilio de los espacios europeos.

El juego de las diferencias. Sefaradim por un lado, ashkenazim por el otro; musulmanes y filosofía, cristianos y jerarquías; España al oeste, Alemania al este; kehilot abiertas, kehilot cerradas; convivencia de idiomas aquí, nacimiento de idiomas nuevos allá; ansías de progreso en unos, ansias de escape y retorno en otros. Capítulos ineludibles de la historia del pueblo judío que, indefectiblemente, nos llevan de alguna manera a poder entender las sociedades y conflictos actuales. ¿Cómo se llega a la realidad actual con respecto al mundo musulmán? ¿Qué pasó después con la Iglesia? Serán nuevas paradas del viaje, en las próximas charlas de un ciclo que continúa generando conocimientos para el aprendizaje y la comprensión…

 

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