¿Cómo describirlo? ¿Cómo empezar? ¿Y si las palabras no son suficientes? ¿Habrá alguien que no lo conozca? Lo dudo. Cristian Ramón Ocaño, conocido en su mayoría como el negro Cristian; nuestro embajador oficial en las canchas de fútbol hace más de 25 años.

Sábado al mediodía, es el entretiempo de Los Felices vs Trozeitors, me acerco a la cancha tres para hablar con él. Siempre charlamos un poco, del tema que sea aunque sea unos minutos; siempre me hace reír con algo y termino convencida que es de los personajes más importantes de nuestro club. Quién es Cristian le pregunte; me miró, se río y dijo “Soy el pelotero de Macabi Noar”.

De la mano del Chicho Grabois, el legendario Cristian llegó a nuestro club. Recuerda sus sábados en el club viejo y la gran aventura que implicaba ir al barranco de noche a buscar las pelotas perdidas con la ayuda de una linterna. “Este club me gusta mucho más, tiene más canchas, es más grande, más lindo”

Sientiéndose parte de esta gran familia y de la comunidad en general, Cristian afirma no querer irse nunca, contento con su trabajo y con la gente que lo rodea. “Yo no soy de ninguna religión, pero a mi me gusta mucho la religión judía. Ustedes son mi familia”.

Con los ojos un poco llorosos y una gran sonrisa en su rostro, este gran personaje toma la iniciativa y dice “Con Martín Baulies tengo una relación muy fuerte y lo quiero mucho aunque a veces nos enojemos“. Mira a su alrededor y con su cabeza me señala al equipo Los Felices, “quiero agradecerle a todos los jugadores, al Tito Serlin, al Claudio (sic) y a todo el equipo de La Masía también” 

Ya no tengo que más preguntarle, la expresión en su cara lo dice todo. Cerró diciendo “Son mi familia, y no me quiero ir nunca; me quiero jubilar como el pelotero de Macabi”