Se llevó a cabo un nuevo encuentro del “Ciclo de charlas sobre historia judía”, organizado en conjunto por el Centro Unión Israelita y Macabi Noar. Una vez más, estuvo presente el Prof. Yehuda Krell, quien desplegó un nuevo capítulo de conocimientos para una numerosa audiencia que se reunió en el SUM del club de la Kehilá, el martes 2 de agosto, por la noche. Entre el público, estuvieron presentes los Presidentes de las instituciones organizadoras, el Cdor. Hugo Waitman por el Centro Unión Israelita y el Ing. Alberto Haquim por Macabi Noar.

En el encuentro anterior, el recorrido histórico había abordado la situación del pueblo judío durante algunas etapas de la Edad Media, junto a la relación que se construyó con las culturas musulmana y cristiana. Esta vez, todo fue diferente: “A partir de hoy, todo lo que aprendimos, ya no vale más”, expresó Krell al comienzo de la presentación, dejando en claro que la jornada tendría elementos trascendentales para la comprensión de la historia del judaísmo.

 

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El planteo de la charla fue claro, y el concepto utilizado fue el de “quiebre”: el profesor explicó que el paso de la Edad Media hacia el período Moderno implicó procesos y circunstancias que modificarían radicalmente todas las situaciones acontecidas en el mundo hasta ese período, es decir, no había vuelta atrás; el cambio fue para siempre. “Es el primer inicio de gestación de nuestros problemas actuales (…) cuando hablamos de quiebre, nos referimos a cambios, avatares que separan una etapa de otra, que ya nunca podrá volver”, explicó el profesional antes de adentrarse en la coyuntura del pueblo judío durante la Edad Moderna.

Luego, comenzó un recorrido sobre los principales elementos en los que se vio enmarcada la sociedad judía en el nuevo período de la historia. En un contexto marcado por la Revolución Protestante, el absolutismo y la razón de Estado, el mercantilismo, el Renacimiento y la Revolución Científica, al pueblo judío se le presentó la opción de abandonar el gueto que habitó durante la Edad Media, para sumarse a una nueva sociedad de integración, pero claro, el desafío fue cómo ingresar a ese mundo sin perder una singularidad, sin dejar atrás su esencia, su cultura, su vida judía. Krell explicó que, a raíz del surgimiento del Iluminismo, el modelo de creencias cambió; “ya no se creía más en lo que le decían al hombre que debía creer, ahora se esperaba que el Ser Humano sea capaz de establecer sus propias conclusiones, tomar sus propias decisiones, y así la tendencia se volvió individualista y autónoma (…) el hombre se halló en medio de una ciudadanización, y en consecuencia, comenzó a pelear por su emancipación, es decir, la obtención de derechos y obligaciones dentro de un Estado. Allí, comenzaron las primeras disyuntivas para el judío: para ingresar en esa sociedad integradora, se debían relegar acciones y cuestiones que impedirían el ejercicio de un judaísmo pleno”, explicó el invitado, dejando en claro que el ingreso al mundo tenía sus costos, una especie de derecho de admisión que la sociedad judía debía pagar.

 

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Más tarde, la charla avanzó en conceptos como la ruptura de la función establecida para la Kehilá hasta ese momento, y cómo se pretendía que los integrantes de la comunidad judía se insertaran en las nuevas esferas sociales, pero individualmente, es decir, no como una asociación o grupo conformado. Finalmente, la temática se orientó hacia el surgimiento de corrientes como el judaísmo laico, en el que la fe dejó de ser el elemento aglutinador, y el desarrollo de las sociedades judaicas pasaron a estar supeditado a la coyuntura social en la que se recrea la condición judía. “El judaísmo comienza a recrearse en base a valores modernos, y la emancipación de los judíos puede visualizarse en los terrenos político y social, con la participación plena de sus miembros en las diferentes esferas que rodean a estos terrenos. Además, la fe no es potestad del judaísmo ortodoxo; con el surgimiento de la crítica bíblica, también las escrituras comenzaron a responder a las necesidades temporales del hombre, y así es como surgen las corrientes que conocemos actualmente, como el judaísmo conservador, o la corriente reformista”, concluyó el profesor de historia.

Acercándonos a la actualidad, un nuevo encuentro de análisis histórico comenzó a dilucidar elementos vitales para la comprensión del mundo actual. Yehuda Krell anticipó que, en las próximas charlas, surgiría el espacio para el análisis de conceptos contemporáneos que mantienen su vigencia, pero que son consecuencia directa de este quiebre que se dio en el paso del Medioevo a la Modernidad; conceptos como asimilación y sionismo, entre otros. La Edad Moderna planteó un Estado con derecho de admisión para algunas culturas, entre ellas, el judaísmo, y las decisiones de sus miembros acerca de ingresar (o no) a este nuevo mundo. El viaje por la historia continúa y se vuelve apasionante. ¿Qué escala realizará este fantástico vuelo en el próximo encuentro? Están todos invitados a descubrirla…

 

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